History and winemaking tradition

Roman amphoras in the Tarragona National Archeological MuseumThe amphora on the logo of the Denominació d'Origen Tarragona symbolises the millenarian presence of vitiviniculture in this Appellation. It also links us to the Roman Empire and its cultural legacy, since the amphora was the pottery vessel used in ancient times to store and transport wine.

From the first century AD, from Tarraco, the capital and political center of the large province of Hispania and a commercial port of first order, many boats loaded with amphoras filled with wine left for Rome, capital of the Empire, but there were also many that went to Gaul, Germania or Britain. In these exports the wines of Tarraco were already marketed withe their geographical procedence, as evidenced by the writings of the first century Latin authors such as Silius Italicus, Martial and Pliny the Younger.

The Roman Empire was the true impulse behind winemaking in the regions of Tarragona, the territories of Tarraco stood out for their wines and were considered the most privileged of the empire. In Tarragona there has always been a great export tradition in wine, so much so that the Carrer Real street in Tarragona, next to the Port, was an area where a large number of wineries were concentrated, exporting their wines throughout Europe.

Maintaining this position of privilege in international markets can only be achieved through constant innovation in the vine cultivation and wine production.

Cuando el oidio apareció en el litoral y prelitoral tarraconense a mediados del siglo XIX se destruyó una parte importante de viña, entonces los viticultores replantaron viñedos en las zonas más cercanas al litoral.

También con la aparición de la filoxera a finales del siglo XIX hubo una gran destrucción y una posterior gran replantación de viñedos. Estos cambios fueron acompañados de la formación del movimiento cooperativo, muy importante en Cataluña, que impulsó la construcción de bodegas modernistas a varias localidades, encargados a arquitectos tan importantes como César Martinell, discípulo de Gaudí.

Cabe destacar la construcción de la Estación Enológica de Reus, en 1910, para demostrar la importancia de la viticultura en esta zona del país. Fue una de las primeras de todo el Estado. La Estación Enológica de Reus acogió la primera Escuela de Enología que hubo en Cataluña. Este edificio fue sin duda el antecedente de la actual Facultad de Enología creada en 1997 por la Universidad Rovira i Virgili (URV).

La DO Tarragona como tal se creó en 1945 y su primer reglamento se aprobó por el Ministerio de Agricultura el 25 de marzo de 1947. Esta denominación de origen se creó inicialmente para proteger vinos de licor, los llamados Tarragona Clásicos. Fue posteriormente, en 1959, cuando se empezaron a proteger los vinos secos y también los semidulces.